Fría mañana con densa niebla la que nos esperaba hoy en Bétera a Carlos, Javi y a mí.
Sobre las 8:45 empezamos a rodar. Como siempre Javi ejerce de jefe filas y guía.
Enfilamos la carretera entre la dicha niebla, que se iba espasando a cada pedalada hasta un punto en el que a más de 15 metros sólo se intuína las desdibujadas figuras que se me antojaban un poco fantasmágoricas. El paisaje resultaba curioso e inquietante por partes iguales. El ritmo suave acompañada de una animada charla ha sido la tónica hasta que a una distancia de 13 km de nuestro punto de partida, todo se ha despejado y la niebla ha dejado paso a la claridad de la luz del sol. De repente! (enfatizo la expresion "De repente", por que así ha sido) se ha convertido en un dia perfecto para rodar (abracadabra!!!).
Al poco hemos enfilado la subida a Marines entre sol y sombras, con suaves repechos en un paraje de singular belleza (hay que repetir la ruta). Pasado unos 5 km el pueblo, hemos dado la vuelta. La bajada, no muy pronunciada pero lo suficiente para recuperar un poco las fuerzas, nos ha dejado helados (entre los claros y sombras, el aire fresco...) Al poco, la niebla nos esperaba en el mismo sitio donde la habiamos dejado hacia un rato. Resultaba extraño volver a sentirse engullido en su espesura y humedad de nuevo. Con nuestro ritmo más fuerte que el de ida, llegamos a nuestro punto de partida en bastante menos tiempo que el que nos ha costado llegar al punto medio de nuestra ruta. En total han sido unos 50 km.
Ya en el pueblo, nos cambiamos la ropa por una más a apropiada para correr, y tras unos pocos estiramientos, comenzamos la marcha. No sé la distancia (recorrido desde Bétera hasta el bypass siguiendo el barranco y vuelta) ni el tiempo transcurrido, pero seguro que más que la otra vez. Y el ritmo, marcado por Javi esta vez, más rápido (se nota que esta entrenando). A los tres se nos nota que vamos pillando el punto, aunque en un momento dado, tras recorrer unos tres cuartos del total, me descuelgo y los sigo a una ditancia de 50 metros (prefiero no forzar tanto... aún no estoy tan rodado como éllos y no me siento seguro con la rodilla derecha).
Tras unos breves estiramientos, nos dirijimos a recoger nuestro premio:un bocata con su picoteo y refrescos con una animada charla entre amigos.
¿A alguien se le ocurre una manera mejor de pasar la mañana del domingo?
A mí, no :-)
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