Suena el despertador a las 06:30 horas. Desayuno fuerte, meto la bici y las cosas en el coche y salgo para Burriana. Hoy, 23 de agosto, se disputa la IV Triatlón de Burriana. Me he acostado relativamente pronto, pero con los nervios y el calor del verano prácticamente no he dormido.
Llego un poco antes de las 08:00 horas a la playa de Burriana. En seguida se distingue a lo lejos la zona de transición y allí me dirijo. Dejo el coche en el parking que se encuentra junto al paseo marítimo. Todavía es pronto y no han llegado demasiados triatletas. Me acerco a uno de los jueces de la carrera y le pregunto por el recorrido de natación de la prueba. Hablando con él me confirma que el año pasado se midió mal el mismo y en lugar de nadar 750 m., fueron 1.000 m., lo cual explica lo que había estado hablando con Gonzalo sobre los tiempos "tan abultados" que se hicieron en natación en la prueba del 2008.
Como todavía no ha llegado el resto de los miembros de la Nau del Sol, y ya son las ocho, recojo la bolsa con el gorro y el dorsal. Al poco tiempo aparece el resto del equipo: Javi, Jesús, Jose y Gonzalo. Lástima que Carlos no pueda estar en el último triatlón sprint de la temporada, también última prueba de triatlón para la mayor parte del equipo. Empezamos a preparnos para la carrera, ponemos los dorsales en las bicis, marcaje, hinchamos las ruedas y dejamos bici, zapatillas y dorsales preparados en la zona de transición. No hay guardarropía: fallo de la organización. Dejamos las llaves de los coches a Sonia, la mujer de Jose y nos acercamos al mar a hacer estiramientos y estudiar el recorrido de boyas.
La salida de la carrera se da con puntualidad y en seguida se forma el pelotón en el agua. Las primeras brazadas siempre resultan complicadas por la acumulación de triatletas en los primeros metros. Al girar en la primera boya, comienza a estirarse la carrera y se crea mayor espacio para nadar. Empiezo a nadar con más soltura. He perdido la referencia de Jesús desde el principio de la carrera. Paso la segunda boya y finalmente giro en la tercera en dirección al arco de meta. A pocos metros de la salida del agua veo a Jesús. Cruzo el arco de meta detrás de él, lo cual me anima al ver que he mejorado mi tiempo en natación.
Nos dirijimos a la zona de transición. Cogemos las bicis y el casco y comenzamos el recorrido ciclista que es totalmente llano. Voy haciendo el recorrido practicamente a la par con Jesús. De repente aparece Javi y nos adelanta con otro grupo. Al cabo de un rato me pasa Jesús con otro grupito. Se produce el corte y me quedo descolgado. El resto de la carrera ya lo hago teniendo a Jesús a unos cuantos metros delante mío sin poder contactar con su grupo.
Llego a la zona de transición justo cuando Jesús se acaba de poner las zapatillas y sale para comenzar la carrera a pie. Pierdo mucho tiempo en la zona de transición, me pongo el dorsal y las zapatillas y empiezo el segmento a pie. Noto las piernas un poco cargadas y decido regular al inicio. El recorrido discurre por el paseo marítimo y hace bastante calor bajo el sol de agosto. Hago la carrera junto a una chica, lo cual me da bastante que pensar ya que las chicas han salido cinco minutos después que nosotros. La chica me comenta que le ha venido bien hacer la carrera conmigo y le pregunto si es su última vuelta al recorrido. Me dice que no, que aún le falta una. Lo mismo que a mí, lo cual me consuela un poco.
En la última vuelta veo a Jesús. He ido regulando y me estoy acercando a él. En la última curva me grita: ¡Blas que te veo! Jesús ya tiene experiencia con los adelantamientos de última hora y no quiere que se vuelvan a repetir, je, je... Finalmente entra en meta y yo unos segundos después de él.
Ya cruzada la meta, nos reunimos todos y comentamos la carrera. Bebemos aquarius, tomamos sandía y nos refrescamos en las duchas que han habilitado en el paseo. Hemos mejorado mucho los tiempos y estamos contentos con los resultados lo cual nos anima para seguir entrenando para la temporada que viene. Para muchos es la última triatlón de la temporada, ahora ya sólo quedan las triatlones de Valencia y Oliva, en modalidad olímpica. Esto ya son palabras mayores.
Como conclusión: una estupenda triatlón, con muy buena organización y que repetiremos el año que viene, el equipo al completo, seguramente con nuevas incorporaciones.
Aquí dejo algunas de las fotos tomadas de la página de CONCHIP.
Llego un poco antes de las 08:00 horas a la playa de Burriana. En seguida se distingue a lo lejos la zona de transición y allí me dirijo. Dejo el coche en el parking que se encuentra junto al paseo marítimo. Todavía es pronto y no han llegado demasiados triatletas. Me acerco a uno de los jueces de la carrera y le pregunto por el recorrido de natación de la prueba. Hablando con él me confirma que el año pasado se midió mal el mismo y en lugar de nadar 750 m., fueron 1.000 m., lo cual explica lo que había estado hablando con Gonzalo sobre los tiempos "tan abultados" que se hicieron en natación en la prueba del 2008.
Como todavía no ha llegado el resto de los miembros de la Nau del Sol, y ya son las ocho, recojo la bolsa con el gorro y el dorsal. Al poco tiempo aparece el resto del equipo: Javi, Jesús, Jose y Gonzalo. Lástima que Carlos no pueda estar en el último triatlón sprint de la temporada, también última prueba de triatlón para la mayor parte del equipo. Empezamos a preparnos para la carrera, ponemos los dorsales en las bicis, marcaje, hinchamos las ruedas y dejamos bici, zapatillas y dorsales preparados en la zona de transición. No hay guardarropía: fallo de la organización. Dejamos las llaves de los coches a Sonia, la mujer de Jose y nos acercamos al mar a hacer estiramientos y estudiar el recorrido de boyas.
La salida de la carrera se da con puntualidad y en seguida se forma el pelotón en el agua. Las primeras brazadas siempre resultan complicadas por la acumulación de triatletas en los primeros metros. Al girar en la primera boya, comienza a estirarse la carrera y se crea mayor espacio para nadar. Empiezo a nadar con más soltura. He perdido la referencia de Jesús desde el principio de la carrera. Paso la segunda boya y finalmente giro en la tercera en dirección al arco de meta. A pocos metros de la salida del agua veo a Jesús. Cruzo el arco de meta detrás de él, lo cual me anima al ver que he mejorado mi tiempo en natación.
Nos dirijimos a la zona de transición. Cogemos las bicis y el casco y comenzamos el recorrido ciclista que es totalmente llano. Voy haciendo el recorrido practicamente a la par con Jesús. De repente aparece Javi y nos adelanta con otro grupo. Al cabo de un rato me pasa Jesús con otro grupito. Se produce el corte y me quedo descolgado. El resto de la carrera ya lo hago teniendo a Jesús a unos cuantos metros delante mío sin poder contactar con su grupo.
Llego a la zona de transición justo cuando Jesús se acaba de poner las zapatillas y sale para comenzar la carrera a pie. Pierdo mucho tiempo en la zona de transición, me pongo el dorsal y las zapatillas y empiezo el segmento a pie. Noto las piernas un poco cargadas y decido regular al inicio. El recorrido discurre por el paseo marítimo y hace bastante calor bajo el sol de agosto. Hago la carrera junto a una chica, lo cual me da bastante que pensar ya que las chicas han salido cinco minutos después que nosotros. La chica me comenta que le ha venido bien hacer la carrera conmigo y le pregunto si es su última vuelta al recorrido. Me dice que no, que aún le falta una. Lo mismo que a mí, lo cual me consuela un poco.
En la última vuelta veo a Jesús. He ido regulando y me estoy acercando a él. En la última curva me grita: ¡Blas que te veo! Jesús ya tiene experiencia con los adelantamientos de última hora y no quiere que se vuelvan a repetir, je, je... Finalmente entra en meta y yo unos segundos después de él.
Ya cruzada la meta, nos reunimos todos y comentamos la carrera. Bebemos aquarius, tomamos sandía y nos refrescamos en las duchas que han habilitado en el paseo. Hemos mejorado mucho los tiempos y estamos contentos con los resultados lo cual nos anima para seguir entrenando para la temporada que viene. Para muchos es la última triatlón de la temporada, ahora ya sólo quedan las triatlones de Valencia y Oliva, en modalidad olímpica. Esto ya son palabras mayores.
Como conclusión: una estupenda triatlón, con muy buena organización y que repetiremos el año que viene, el equipo al completo, seguramente con nuevas incorporaciones.
Aquí dejo algunas de las fotos tomadas de la página de CONCHIP.






































La próxima crónica la pongo yo, que ya tengo ganas!!! Lo pase genial el domingo, y aunque mi tiempo estuvo en la linea habitual (rondando 1:20 o un poquito por encima) tuve la sensación de ir más lento aún de lo lento que ya suelo ir, jeje!! Tampoco esperaba mejorar la verdad, porque le veranito gastronómico ha sido de órdago, jeje!! Cierre de la primera temporada en esto de los triatlones, muy contento, con muchísimo margen de mejora y con muchas ganas de mejorar. Nos vemos el año que viene!!!
ResponderEliminarGonzalo